Cerca de 300 personas se reunieron en Antofagasta para ser parte de la segunda parada de la gira del MarCineFest

La segunda parada de la gira de cortometrajes ganadores del Festival de Cine del Mar combinó funciones, feria educativa y un conversatorio abierto sobre cine y conservación del océano.

Con una jornada que reunió a escolares, académicos, activistas ambientales, organizaciones sociales y vecinos, se realizó en Antofagasta «Contar, inspirar y conservar: del océano a la pantalla», segunda parada de la gira de metrajes ganadores de la 4ª edición del Festival de Cine del Mar (MarCineFest). En total participaron cerca de 290 personas.

La actividad fue organizada por el Millennium Institute of Oceanography (IMO in spanish) financiado por ANID, el Oceans Institute at the University of Concepción (UdeC in spanish), Aguas Antofagasta and the Centro Ciencia, Tecnología y Sociedad (C-TyS) at the University of Antofagasta.

La jornada se desarrolló en el Jardín Botánico de Aguas Antofagasta, donde más de 250 asistentes participaron de una experiencia dedicada al conocimiento y la valoración del entorno natural. Durante la mañana, disfrutaron de la exhibición del documental “SEI: la ballena desconocida” (Argentina), reconocido como Mejor Cortometraje Documental en la edición anterior del Festival. Posteriormente, recorrieron una feria educativa que reunió a destacadas organizaciones ambientales e investigadores de la Región de Antofagasta. La jornada culminó con una visita al Jardín Botánico, espacio que permitió a los participantes acercarse a la naturaleza y descubrir la riqueza de la biodiversidad presente en este singular espacio verde del norte de Chile.

En la tarde, la jornada se abrió a la comunidad con la exhibición de dos cortometrajes galardonados en el festival: el documental argentino “SEI: la ballena desconocida” and “5 Minutes to Sea” (“A 5 minutos del mar”), producción animada rusa que ganó como mejor cortometraje animado. Con la participación de una treintena de personas representantes de organizaciones ambientales, de la academia y de la comunidad general, dio paso a un conversatorio con la Dra. Gladys Hayashida, directora de C-TyS de la Universidad de Antofagasta; Bárbara Léniz Genta, directora de Comunicaciones y Vinculación del IMO; y Yerko Yutronic Murias, fotógrafo de vida silvestre y divulgador de la zona.

Una historia que dialoga con el territorio

Para Bárbara Léniz, la elección de los cortometrajes fue clave porque conectó con una realidad que también vive la región. «Una cosa es viajar a distintas ciudades, pero si además logramos generar una actividad asociada a la exhibición que tenga un componente territorial, eso le da mucho más valor. Hace que la gente de la ciudad a la que vamos lo sienta como algo más propio, se sienta identificada y vista«, explicó.

"SEI: la ballena desconocida” relata la llegada de numerosas ballenas a una ciudad argentina y el impacto que esto tuvo en la comunidad, la ciencia y el turismo de avistamiento. Esa historia derivó en una reflexión local: «Aquí en Antofagasta hay muchas más ballenas, se puede ver la misma cantidad o más, y eso no se visibiliza ni se muestra al mundo«, señaló Léniz.

La coincidencia con la temporada de ballenas que vive la ciudad hizo que los estudiantes conectarán de inmediato con la película. Marcelo Fuentes, coordinador ejecutivo del Instituto Océanos de la Universidad de Concepción, relató que “los niños podían identificar los soplos de ballenas a pesar de que no sabían cómo se llamaban. Esa instancia de educación fue súper interesante”. Para el profesional, la actividad permitió “poner un contexto científico dentro de lo que ellos ven en el día a día y ayudar con información de respaldo a que la gente pueda interpretar mejor lo que observa".

Un espacio de conversación necesario

Tanto organizadores como participantes destacaron el nivel del diálogo posterior. «Había gente de la academia, activistas ambientales, organizaciones sociales y gente de la comunidad. Eso le dio una riqueza a la conversación que no es habitual«, comentó Léniz, quien agregó que todos los presentes coincidieron en que este tipo de espacios debería repetirse con mayor frecuencia.

En esa línea, el fotógrafo y divulgador, Yerko Yutronic, agregó que «había personas que estudian los mamíferos marinos y el océano, y otras que les encanta saber de este tipo de información pero que no tienen ninguna familiarización con esto. Este tipo de instancias realmente son únicas e importantes, y cada vez deberían ser más frecuentes. Así eliminamos el ‘única’ y nos acostumbramos a tener este tipo de conversaciones, a cuestionarnos las cosas y a interiorizarnos en lo que es importante".

Desde el C-TyS de la Universidad de Antofagasta, la Dra. Gladys Hayashida hizo un balance positivo: «La jornada fue exitosa al recibir a una diversidad interesante de asistentes, lo cual responde al objetivo propuesto. Fue muy intensa, ya que luego de presenciar los cortometrajes ganadores hubo una gran recepción del público por conversar y reflexionar en torno a la realidad actual y los desafíos en conservación marina en el territorio".

Sobre la relevancia de estas instancias, agregó que «particularmente en Antofagasta, es muy relevante volver a mirar hacia el mar, con el sentido de conocerlo y valorarlo como el gran patrimonio natural y cultural que es. Estas instancias brindan el espacio para visibilizar la importancia del océano, tanto en lo histórico como en el desarrollo científico, económico y social".

Alianza para acercar la ciencia

Gabriela Muñoz, coordinadora de Vinculación Educativa de Aguas Antofagasta, destacó el aporte de la feria: «MarCineFest en Antofagasta fue una valiosa oportunidad para acercar el conocimiento científico a la comunidad y fortalecer el vínculo entre la investigación, la educación y el territorio. La feria educativa reunió a cerca de 240 estudiantes, con la participación de organizaciones medioambientales e investigadores que compartieron sus conocimientos y experiencias".

"Como Aguas Antofagasta, nos enorgullece ser parte de iniciativas que promueven la educación, la colaboración y el acceso al conocimiento, porque creemos que vincularnos con nuestro entorno también significa contribuir a que las personas comprendan, valoren y se comprometan con el patrimonio natural de nuestra región”, she concluded.

En esa línea, Marcelo Fuentes destacó que los estudiantes tuvieron la posibilidad de compartir con diversas organizaciones invitadas por Aguas Antofagasta, quienes “les enseñaron sobre la conservación de especies que habitan en el océano, como ballenas, pingüinos y tiburones”. Esta experiencia, en palabras del profesional, permitió “enriquecer la misión del festival de comunicar la ciencia a través del cine".

Un festival que sale de Concepción

Por su lado, Léniz destacó que llevar el MarCineFest a otras ciudades responde a un interés real de la población. «El festival se creó y se realiza en Concepción cada año, pero también es una vitrina, una ventana de nosotros como país hacia el mundo. Por eso es importante poder compartirlo con el resto de los chilenos y que todos sean parte del festival«, afirmó.

Esta fue, además, la primera actividad del festival realizada en colaboración con Aguas Antofagasta y la Universidad de Antofagasta. «Se hizo un trabajo colaborativo muy potente y se logró cumplir con las metas«, concluyó Léniz.

La gira de cortometrajes ganadores seguirá recorriendo el país, con su próxima parada el 4 de noviembre en el Cine Club de la Universidad Austral de Chile (UACh), en Valdivia, mientras que la convocatoria para la 5ª edición del MarCineFest, a realizarse en mayo de 2027, sigue abierta.

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